Titulares de prensa que confunden, manipulación deliberada de expresiones clave y ambigüedad a granel es todo el legado proporcionado por los medios de difusión venezolanos a un público que desde principios de década ha venido disminuyendo drásticamente. Y es que cuando vas a comprar un periódico prefieres no deducir fácilmente lo que hay dentro, pues supuestamente las noticias deberían representar un reflejo fiel de los hechos, siendo el criterio del lector -y no del periodista- el que procese y digiera la información a su gusto. Es por dicho motivo que pasquines como El Universal, El Nacional, Vea, El Nuevo País, Tal Cual y muchos otros se encuentren en plena decadencia respecto a la receptividad que experimentan. Como editor de un periódico, al abandonar tu papel de comunicador y convertirte en multiplicador del sentimiento que en ese instante experimentan quienes tú has calificado como tu “target”, estás cayendo en el mismo pozo séptico donde reposan muchos de tus homólogos que han cometido el mismo error a través de la historia.
No sé cuántos años de estudios deben invertirse para comprender que el contenido de un artículo noticioso debe mantenerse lo más limpio posible del punto de vista personal de quien lo redacta, limitándose a describir los hechos de la forma más imparcial posible. Se trata de un principio elemental que está en los libros, en las leyes, en los códigos de ética, en la sopa. La consecuencia de fallar en este punto se encuentra profusamente documentada, impartiéndose constantemente a los estudiantes de Comunicación Social con la intención de hacerles comprender los frutos generados por la irresponsabilidad en el ejercicio de la información.
En Venezuela es muy común observar periodistas asumiendo posiciones políticas radicales y tergiversando las versiones de cada acontecimiento o fenómeno suscitado dentro o fuera de nuestras fronteras. Me pregunto hasta qué punto se le hará difícil a un periodista escribir mentiras y disociarse de la realidad en proceso. Quizás se trate de una maña muy fácil de adoptar: escriben sus líneas complacientes y al final del día son premiados(as) con unos golpecitos en el hombro por parte de sus jefes. Ética de perros, y que me disculpen los perros.
En fin, la televisión noticiosa venezolana se ha convertido en un agrio espectáculo circense donde contemplas, por un lado, a genuinos zombies como Marta Colomina o Miguel Ángel Rodríguez balbuceando diariamente cuanta patraña Dios creó y, por el otro, a Mario Silva (el Marta Colomina de VTV) cuyo contenido programático no logra pasar el nivel de chisme. Todos ellos malutilizando nuestro espacio radioeléctrico para alimentar más la parte oscura de sus respectivos segmentos de audiencia y menos de lo que realmente necesitan: información veraz.
Publicado en Notas.
@Judavi en ¿Cuánta memoria del servidor consume mi sitio Wordpress?: Que buen articulo! Lo probaré en mi blog :)
@010010100101110 en ¿Qué hash de encriptación usa Wordpress y cómo se modifica?: Gracias por el aporte, muy bueno.
@Alberto en The Post Thumbnail Vs. WP Smart Image II: Que tal Darío Me prguntaba si abra una actualización de WP Smart Image II para Post Type y...
@Willy en ¿Joomla Vs. Wordpress? (1ª parte): Era lo que necesitaba leer!!! como programador, aprender como editar un template de cero en joomla y...
@Willy en [Meme] Concepto bizarrón de CSS: Cagadas Siempre Suceden!! XD Counter Strike Server. no es bizarro pero bue!!
@Horacio en ¿Joomla Vs. Wordpress? (1ª parte): Hola, hace tiempo empece a trabajar con joomla y armar mi sitio web en un servidor gratuito para...
@birgitta en ¿”WatchTower” o “CashPower”?: Hilaridad sin H,mis disculpas
@birgitta en ¿”WatchTower” o “CashPower”?: AY AY AY.Cuanto lobotomizado hay por aqui!!!!!! Muchas gracias Dario por tu...
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